Masa de pizza en Thermomix para una base crujiente y esponjosa

Lorena Jimínez • 29 de septiembre de 2026
Harina formando un volcán con agua en el centro, lista para hacer masa pizza thermomix.

Índice

¿Te ha quedado alguna vez una pizza con el centro blando o los bordes demasiado duros? Con una buena proporción de ingredientes y dos minutos de amasado, Thermomix facilita mucho el proceso. Aquí encontrarás una receta fiable, tiempos de levado, trucos para conseguir una base fina o esponjosa y los errores que más suelen arruinar el resultado.

La clave está en respetar la hidratación y el reposo

  • 400 g de harina de fuerza y 220 g de agua forman una masa equilibrada.
  • El amasado requiere solo 2 minutos con la función Amasar o Espiga.
  • El primer levado dura aproximadamente 1 hora, aunque depende de la temperatura.
  • Para más sabor, puedes fermentar la masa en frío durante 8 a 24 horas.
  • El horno debe estar muy caliente, idealmente entre 240 y 270 ºC.

La receta base para una masa de pizza en Thermomix

Con estas cantidades obtendrás aproximadamente 650 g de masa, suficiente para dos pizzas finas de unos 28 cm o una pizza grande de base más gruesa. La harina de fuerza aporta elasticidad y ayuda a que la masa soporte bien el tomate y los ingredientes sin romperse.

Ingrediente Cantidad Función
Harina de fuerza 400 g Da estructura y elasticidad
Agua 220 g Hidrata la harina
Aceite de oliva virgen extra 30 g Aporta sabor y una textura más tierna
Levadura fresca 20 g Hace fermentar la masa
Sal fina 1 cucharadita Realza el sabor y regula la fermentación

La levadura fresca puede sustituirse por 7 u 8 g de levadura seca de panadería. No utilices levadura química, porque sirve para bizcochos y no produce la fermentación necesaria para una pizza ligera y flexible.

Qué tipo de harina conviene elegir

La harina de fuerza es mi opción más segura para empezar, especialmente si todavía no controlas bien el amasado. Si utilizas harina común, la masa también puede salir bien, pero probablemente necesitará algo menos de agua y tendrá una elasticidad más limitada.

La cantidad de agua no es completamente rígida. Cada harina absorbe de forma distinta, así que, si la masa queda excesivamente pegajosa, añade una cucharada de harina y espera unos minutos antes de corregir de nuevo. Es preferible ajustar poco a poco que convertirla en una masa seca.

Pizza casera con masa perfecta hecha en Thermomix, cubierta de queso fundido y hojas de albahaca fresca.

Cómo preparar la masa paso a paso

Engrasa ligeramente un bol grande antes de empezar. Este detalle parece menor, pero facilita mucho retirar la masa después del levado y evita añadir harina innecesaria en la encimera.

  1. Introduce en el vaso el agua y la levadura fresca. Mezcla durante 20 segundos a velocidad 2. Si utilizas levadura seca, sigue las indicaciones del envase.
  2. Añade la harina, el aceite de oliva y la sal. Programa 2 minutos en función Amasar o Espiga, según el modelo de Thermomix.
  3. Retira la masa del vaso con la espátula. Forma una bola sin añadir demasiada harina y colócala en el bol engrasado.
  4. Cubre el recipiente con film o un paño y deja reposar hasta que la masa duplique aproximadamente su volumen.

El vaso puede quedar con restos de masa pegados. Mi método práctico consiste en cerrar la tapa y activar unos segundos la función Turbo, si el modelo lo permite, para desprender parte de la masa. Después resulta más sencillo limpiarlo sin raspar en exceso las cuchillas.

El levado decide buena parte del resultado

En una cocina templada, el primer levado suele tardar entre 60 y 90 minutos. En invierno puede alargarse hasta dos horas, mientras que una habitación calurosa acelera el proceso. No te guíes solo por el reloj: la señal más fiable es que la masa haya crecido claramente y se note aireada.

Fermentación rápida para el mismo día

Si quieres cenar pizza sin planificarla, deja la bola en un lugar sin corrientes de aire. Una temperatura cercana a 24-26 ºC favorece una fermentación regular. No recomiendo poner el bol directamente sobre un radiador, porque el calor intenso puede secar la superficie y hacer que la levadura trabaje de forma irregular.

Lee también: Arroz al horno perfecto - Tiempo, temperatura y trucos clave

Fermentación lenta en la nevera

Para conseguir más aroma y una textura algo más crujiente, puedes guardar la masa tapada en la nevera durante 8 a 24 horas. En este caso conviene reducir la levadura, por ejemplo a unos 5 g de fresca, y sacar la masa entre 60 y 90 minutos antes de estirarla.

La fermentación en frío no hace milagros si la masa está mal hidratada o el horno no alcanza suficiente temperatura, pero sí mejora el sabor. En mi experiencia, es el cambio que más se nota cuando ya dominas la receta básica.

Cómo estirar y hornear para lograr una base crujiente

Cuando termine el levado, divide la masa en dos porciones si vas a preparar pizzas individuales. Forma dos bolas y déjalas reposar 15-20 minutos tapadas. Así el gluten se relaja y la masa deja de encogerse al estirarla.

Extiende cada porción sobre una superficie ligeramente enharinada. Para una pizza fina, busca un grosor de 3-4 mm en el centro y deja el borde un poco más grueso. Si prefieres una base esponjosa, no la aplastes por completo y trabaja con las yemas de los dedos desde el centro hacia fuera.

  1. Precalienta el horno a la máxima temperatura disponible, preferiblemente 240-270 ºC, durante al menos 25-30 minutos.
  2. Coloca la pizza en una bandeja caliente, piedra o acero para pizza si dispones de ellos.
  3. Utiliza una capa fina de tomate para no humedecer demasiado la masa.
  4. Hornea en la parte baja del horno durante 7-12 minutos, según el grosor y la potencia.

El horno doméstico suele ser el punto más limitante. Aunque la receta sea correcta, una pizza muy cargada de ingredientes necesitará más tiempo y puede quedar blanda en el centro. Yo prefiero usar menos cantidad de cobertura y añadir ingredientes delicados, como rúcula o aceite aromático, después del horneado.

Errores habituales que estropean la masa

  • Añadir harina en exceso. Una masa algo pegajosa puede mejorar durante el reposo. Si la saturas de harina, la base quedará pesada.
  • No dejar levar lo suficiente. Si la masa apenas ha crecido, tendrá una miga compacta y un sabor plano.
  • Usar agua demasiado caliente. El calor excesivo puede debilitar o dañar la levadura. El agua templada o a temperatura ambiente es más segura.
  • Estirar con demasiada fuerza. El rodillo expulsa parte del aire acumulado. Para una pizza con borde ligero, conviene presionar con las manos.
  • Encender el horno al final. La pizza necesita entrar en un horno completamente caliente. Si todavía está calentándose, la masa se reseca antes de dorarse.
  • Cubrirla demasiado. Mucho queso, salsa o verduras con agua producen vapor y dejan el centro húmedo.

Si la masa se pega mucho a las manos, engrásalas ligeramente en lugar de cubrirlas de harina. El aceite permite trabajarla sin alterar demasiado la proporción de ingredientes y ayuda a conservar una textura más tierna.

Cómo adaptar la masa a cada estilo de pizza

Estilo Cómo trabajarla Resultado
Fina y crujiente Estirar a 3-4 mm y hornear en la parte baja Base ligera y bordes dorados
Esponjosa Dejar más grosor y presionar con los dedos Miga tierna y borde voluminoso
Pizza familiar Usar toda la masa en una bandeja aceitada Base más gruesa y fácil de repartir
Calzone Dividir en porciones y cerrar el relleno dentro Masa dorada por fuera y relleno jugoso

Para una pizza familiar de bandeja, no es necesario buscar un círculo perfecto. Extiende la masa con las manos hasta cubrir la superficie y deja los bordes ligeramente más gruesos. Esta opción resulta especialmente cómoda cuando cocinas para varias personas y quieres cortar porciones iguales.

El detalle final que marca la diferencia

La receta funciona con una fermentación de una hora, pero gana personalidad cuando le das tiempo. Prepara la masa con antelación, controla que duplique su volumen y hornea la pizza en una superficie bien caliente. Con esos tres hábitos, la Thermomix se ocupa del trabajo más pesado y tú solo tienes que decidir si prefieres una base fina y crujiente o un borde más tierno.

Para empezar, mantendría las cantidades tal como están y cambiaría únicamente el tiempo de reposo. Es la forma más sencilla de entender cómo responde tu harina, tu cocina y tu horno antes de hacer ajustes más avanzados.

Preguntas frecuentes

Usa 400 g de harina de fuerza, 220 g de agua, 30 g de aceite de oliva, 20 g de levadura fresca y una cucharadita de sal. Obtendrás unos 650 g de masa, suficientes para dos pizzas finas de 28 cm o una pizza grande más gruesa.

El primer levado suele durar entre 60 y 90 minutos, aunque puede alargarse hasta dos horas en invierno. La masa debe duplicar aproximadamente su volumen. Para ganar sabor, déjala entre 8 y 24 horas en la nevera, usando unos 5 g de levadura fresca, y sácala 60-90 minutos antes de estirarla.

Para una base fina, estira el centro hasta 3-4 mm y deja el borde algo más grueso. Para una pizza esponjosa, conserva más grosor y presiona con las yemas de los dedos desde el centro hacia fuera, sin expulsar todo el aire.

Precalienta el horno a 240-270 ºC durante al menos 25-30 minutos y hornea la pizza sobre una bandeja caliente, piedra o acero, preferiblemente en la parte baja durante 7-12 minutos. Usa una capa fina de tomate y evita sobrecargarla con queso, salsa o ingredientes con mucha agua.

Calificar artículo

Calificación: 0.00 Número de votos: 0

Etiquetas

pizza
amasado
fermentación
harina
horneado
Autor Lorena Jimínez
Lorena Jimínez
Hola, soy Lorena Jimínez y tengo 3 años de experiencia en el mundo de la cocina práctica, donde me he dedicado a compartir recetas y consejos de organización. Desde pequeña, la cocina ha sido un espacio de creatividad y conexión familiar para mí. Me encanta explorar nuevas recetas y simplificar procesos para que cualquier persona, sin importar su nivel de habilidad, pueda disfrutar de la cocina en su día a día. En mis artículos, me enfoco en ofrecer información útil y actualizada, siempre verificando mis fuentes y comparando diversas ideas para presentar las mejores opciones. Me gusta desglosar temas complejos y hacerlos accesibles, así como seguir las tendencias culinarias que pueden inspirar a mis lectores. Mi objetivo es ayudar a que cada experiencia en la cocina sea placentera y sin complicaciones, transformando la rutina diaria en momentos especiales.

Compartir artículo

Escribe un comentario